Comenzamos la semana y con ella un nuevo proyecto llamado "Los Seres Vivos". Es una clase de 4 años con 25 niños y niñas.
La profesora recibe a todos los niños y niñas en la puerta de la clase y según van llegando cuelgan sus chaquetones en el perchero, saludan con sus buenos días y se sientan en su sitio colocando sus mochilas detrás de sus sillas. En las mesas, que están distribuidas por grupos, están escritos los nombres de los niños, cada uno ocupa su lugar.
Cuando ya estamos todos dentro comienza la asamblea, simplemente con escuchar el "Ea Ea Ea" de la profesora ya ellos continúan con la frase gritando al unísono "¡comienza la asamblea!". Todos se sientan al rededor de una marca rectangular que hay en el suelo, no se puede entrar en el espacio interior que queda. La seño pregunta, indaga, hace despertar su curiosidad, pregunta si no hay nada extraño hoy en clase y de pronto se escucha una vocecilla que dice que hay alguien nuevo, entonces nos vamos presentando uno a uno. Los niños y niñas han traído unas hojas del patio que han ido recogiendo antes de entrar a clase y la seño las aprovecha para comenzar una evaluación inicial para saber qué conocen sobre los seres vivos. En la asamblea se decide salir al patio y coger más hojas para con ellas formar un árbol. Finalizamos la asamblea con un abrazo en cadena.
Trabajamos la lecto-escritura usando la fecha. Por orden de lista sale un niño que comienza a escribir con la ayuda de toda la clase. Se guían por un abecedario que hay encima de la pizarra con un dibujo encima de cada letra el cual empieza por la misma. Lo hace a penas sin dificultad a pesar de sus 4 años escasos y además de forma natural y divertida, con una canción que les ayuda a saber el día que es.
Ya es hora de recoger nuestras hojas del patio y todos salen corriendo en equipo siempre donde cada uno tienen una función. Se encargan de llevar la bandeja para meter las hojas, otro de contar las que llevan, otro de avisar dónde hay hojas, otros las recogen. Todo se hace en equipo y el buen funcionamiento del equipo depende de todos, no podemos dejar a ningún miembro del equipo atrás.
Cuando llegamos a clase colocamos las hojas en un rincón y vamos a desayunar. Nos lavamos las manos por grupos mientras otro grupo se encarga de repartir los manteles. Después de desayunar limpiamos las mesas y vamos al recreo.
Durante el recreo la clase se queda abierta para que los niños y niñas puedan entrar a coger su agua o ir al baño si lo necesitan igual que recoger o soltar juguetes que traen de casa.
Al volver del recreo se sientan en su sitio y se relajan en la mesa mientras la seño cuenta un cuento sobre los fenicios. Todos escuchan atentos y en silencio. La seño mantiene la atención de los niños y niñas durante todo momento con sus gestos y su tono de voz y cuando dan la una en el reloj para el cuento fomentando la intriga sobre él y les recuerda que deben venir al día siguiente si quieren saber cómo sigue.
Ya es la hora de pintar las hojas que hemos recogido para hacer el gran árbol. Se sigue la misma forma de trabajar, por equipos, cada capitán que ha sido elegido por consenso, se levanta para coger las bandejas de las hojas mientas otro ayudante va a por la pintura. Con sólo dos pinceles pintan 5 y para ello deben ponerse de acuerdo y pasar el pincel y la pintura. Cuando ya están todas las hojas pintadas las ponemos a secar en la bandeja y guardamos donde antes.
La seño pregunta que es lo mejor y lo peor del día y los niños y niñas van relatando lo que más les ha gustado y lo que menos. Todos coinciden en que lo que más les ha gustado hoy es que haya una seño nueva y me emociona escucharlos decir eso. Son muy cariñosos y lo demuestran en cada oportunidad que tienen.
Poco antes de las dos viene la monitora de comedor y ellos ya saben quien va a comedor y quien no con lo cual cuando la ven se levantan a por sus abrigos y sus mochilas y se van con la monitora. El resto sale por grupos a buscar su abrigo y colgarse su mochila. Hay algunos que necesitan ayuda pero otros no. Los que necesitan más ayuda suelen pedirla a los compañeros o compañeras y entre ellos se preparan para que sus familias los recojan. Según van llegando sus familiares se acercan a la puerta y se marchan con una gran sonrisa.
A sido un día intenso, he observado que la profesora utiliza conductas incompatibles para eliminar conductas que no tienen las consecuencias deseadas, por ejemplo, cuando están revoltosos y gritando, la seño dice con un tono de voz firme y claro que se pongan las manos en distintas partes del cuerpo que ella va diciendo, de esta forma capta su atención, dejan de gritar y cada uno se sienta en su lugar. También utiliza incentivos vicarios, por ejemplo, refiriéndose a algún niño o niña que está bien sentado o que cumple alguna de las normas de clase para que el resto vea lo correcto y la atención que recibe por hacerlo.
Mañana espero aprender mucho más.

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