Llego a clase como todas las mañanas y mientras voy por el pasillo los niños y niñas ya comienzan a saludarme. En estos días ya han creado un vínculo conmigo, son muy cariñosos y demuestran constantemente su afecto, muchos me invitan a su casa y otros me presentan a sus familias. ¡Me encanta esta sensación!
Hoy cuando entramos me dice la seño que me tutoriza que ahora tienen clase de religión por lo que me propone que pase ese tiempo en la clase de al lado ya que ella se lleva a los que no tienen religión al despacho. Acepto encantada, otra experiencia más. La seño de al lado era la profesora de apoyo, pero como el tutor de esa clase está de baja, ha pasado ella a cubrirlo. Se está adaptando a la metodología con la que trabaja el profesor aunque no sea su estilo docente. Este profesor utiliza más las fichas y el libro. La asamblea es muy distinta, todos estamos sentados en el suelo y colocados en un semicírculo que queda abierto por un lado que da a la pared y es una niña la que permanece dentro del círculo guiando la asamblea. Comienzan con una canción de buenos días y después en un panel indicador de actividades que hay en la pared ponen el número del día y el número de niños y niñas que han faltado, luego los suman. A continuación la niña cuenta a los niños que han venido señalándolos con un pincel gigante y también lo pone en el indicador de actividades. Cuando terminan de contar y cantar, la seño les pregunta cómo se sienten hoy, de qué color vienen. Se ve que hicieron una actividad que relacionaron los colores con los sentimientos. Los niños y niñas en orden empezando por un lateral dicen de que color están. El primero que comienza dice que está rojo porque está enamorado de una niña de la clase, la niña dice que no puede ser. Es gracioso pero no ríen demasiado. Se produce una situación parecida a la que se dio en clase ayer, hay otro niño que no respeta a los compañeros, pero se soluciona de forma distinta. Esta seño opta por sentarlo en su silla y no puede participar más. Ha llegado Andrés para avisarme que ya ha terminado religión así que vuelvo a mi clase.
Me gusta la experiencia que he tenido en la clase de al lado, es otra forma de trabajar, estaba atenta a todo lo que hacía y cómo lo hacía aunque no he tenido mucho tiempo para conocer sus argumentos y fundamentación científica, espero volver para preguntarle.
De vuelta a la clase escribimos la fecha siguiendo el mismo sistema. La seño no les dice el nombre de las letras pero sí su fonología. Trabaja la conciencia fonológica sustituyendo fonemas y mezclando con los nombres de los niños y niñas. Cuando terminamos es la hora del desayuno.
Antes de salir al recreo los niños están un poco alborotados y una niña arranca a correr para salir antes al patio, en ese momento, tira a un compañero al suelo. La seño se enfada y le explica que se quedará con ella durante el recreo por correr en clase y además hacerle daño a un amigo. A la vuelta del recreo siguen alborotados, pero la profesora coge el cuento y les llama su atención hacia él, entonces todos se sientan en su lugar y hacen el minuto de relajación escuchando el cuento.
Continuamos con el proyecto de los seres vivos, pero además hay que celebrar el día de la paz, por tanto en papel continuo vamos marcando las manos de los niños y niñas que se han pintado con témpera. Están emocionados, les gusta mucho y yo ayudo a la seño a limpiar las manitas de los niños y niñas de la clase.
Ya están limpios y llega la monitora de comedor. Cogen sus abrigos, acaba la jornada escolar y muchos de ellos no quieren irse aún. Oigo decir a una niña que tiene una amiga nueva con el pelo naranja, se refiere a mí, me siento feliz.




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