miércoles, 1 de febrero de 2017

ORGANIZACIÓN DEL TIEMPO EN EL AULA


ORGANIZACIÓN DEL TIEMPO EN EL AULA


La Orden de 5 de agosto de 2008 en su apartado del tiempo en educación infantil nos dice:
“EL tiempo ha de organizarse, por tanto, de manera flexible y natural generando un ritmo sosegado donde no se atosigue a los niños y niñas exigiéndoles una pronta realización de las actividades o adquisición de destrezas, sino más bien ofreciendo momentos y situaciones donde se cuente con el tiempo necesario para poder jugar, reír, conocer, explorar y aprender junto con la persona adulta y otros compañeros o compañeras.”




            En el aula que nos ocupa, el tiempo no marca el ritmo de la clase, los niños y niñas son los que ponen fin a las actividades siempre con la profesora como guía.



            El comienzo del día se realiza con la asamblea, la cual no tiene un tiempo definido puesto que en ella se debate y surgen numerosas ideas aprovechables para el aprendizaje. También se organiza el día partiendo del interés del alumnado y de la profesora, manteniendo un equilibrio y proporcionando un ambiente de estabilidad y seguridad.



            Después de la asamblea se practica la lecto-escritura de forma significativa utilizando la fecha del día y los nombres del alumnado para practicar conciencia fonológica. Se aprovecha cualquier situación para producir aprendizaje de lecto-escritura como puede ser el cumpleaños de un alumno o alumna, al cual se le realiza una felicitación acompañada de un dibujo. Este momento también se aprovecha para escribir el nombre de los alumnos o alumnas que hayan faltado.



Después de practicar la lecto-escritura, se realiza una actividad cambiante según el día. Al comienzo y final de la semana esta actividad será la de cuidar de los animales y plantas que se encuentran en clase, utilizando esta tarea para ampliar conocimientos partiendo del interés y motivación del alumnado. El resto de la semana se aprovecha cualquier situación de aprendizaje que pueda surgir o se trabaja en el libro o fichas de infantil.



A continuación, se dedica un tiempo a la higiene y alimentación del alumnado antes de salir al patio para su tiempo libre de recreo.



A la vuelta, se hace relajación trabajando objetivos generales del curriculum expresados en el artículo 4 del Decreto 428/2008, de 29 de julio; construir la propia identidad del niño o niña, tomando conciencia de sus emociones y sentimientos.



Después de la relajación se realizan actividades cambiantes, como puede ser la resolución de conflictos, actividades relacionadas con el proyecto que se estudia, tiempo libre dedicado a los rincones de clase o al huerto de la clase.



Para finalizar la jornada, haremos una actividad donde los niños explican lo mejor y lo peor del día, por último, esperamos a la familia escuchando un cuento que la profesora lee en voz alta.

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